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lunes, 25 de julio de 2016

Flotando en el Mar


Flotando en el Mar

    No sé cómo llegué a ese lugar. Sólo desperté y la vi a mi lado: la mujer más bella de todas, con la sonrisa más alegre y tierna de todas. Estábamos en un pueblo desconocido, en una playa desconocida, con arenas blancas y aguas cristalinas, era un color esmeralda. Estábamos sentados frente al mar cuchicheando un mate, o unas cervezas, no lo recuerdo y, de cualquier forma, es irrelevante. Lo importante era que estaba junto a ella.

    En medio de las risas, recuerdo preguntarle dónde nos encontrábamos. Era un pueblo cerca de La Serena y Coquimbo. Me costó obtener esa información, pues ella jugaba conmigo y lo disfrutaba. Disfrutaba el tenerme perdido, disfrutaba tenerme fuera de mi y fuera del mundo. Recuerdo que le pedía especificaciones, quería saber el cómo llegamos a ese legar y ella, en lugar de contestarme sonríe alegremente, me da un beso y se lanza sobre mi, de una forma muy sensual.

- ¿Quieres saber cómo llegamos o a dónde vamos? - Interrogó suspicazmente con mirada coqueta. 

    Mi respuesta fue simple: silencio nervioso, lleno de respuestas a su pregunta. A ella no le importó ese silencio, era la respuesta perfecta para ella, pues la invitó a tomarme rápidamente con su picardía habitual y llevarme al mar. Sólo en ese trayecto, en menos de 20 pasos, me excitó hasta el alma, tan sólo de verla tan decidida. Esta mujer me volvía loco siempre, con cada sonrisa, con cada mirada, con cada paso y movimiento de sus caderas, con cada palabra amorosa y con cada pensamiento que pasaba por mi mente.

    Llegamos al agua y me sacó la polera sin dificultades y de forma sensual, mientras yo la miraba absoluta y obviamente baboso. Ella lo tenía claro, me tenía en sus garras, por lo que no dudó en enterrarlas en mi cuerpo con un gesto poco decoroso. Se sacó su camiseta y corrió desesperada. Sólo me reí y la contemplé. Andaba con un bikini negro que le quedaba hermoso, estaba hecho para su cuerpo, la silueta más bella que he visto en mi vida, correr tan graciosamente por el mar.

- Alcánzame si puedes. - Gritó agitada por el esfuerzo.

    Y corrí persiguiéndola. Corrí y corrí. Ella se dio media vuelta, me miró fijamente con una mirada traviesa, casi infantil, pero tan adulta que me dejó claras sus intenciones diciendo "Caíste en mi trampa". Diciendo lo que confirmaba mis sospechas y se montó sobre mi. SE MONTÓ SOBRE EL TODO DE MI. Se montó sobre mi y me dio el beso más apasionado que podría alguien imaginar. Estaba tan exaltado, tan... excitado ya a ese punto. Me besó, la besé, nos besamos. Empezó a juguetear sobre mi, flotando en el mar. Ya ni recuerdo en qué momento empezamos a flotar. Me desconcertaba todo, todo ella y todo su actuar. Jugueteaba, me besaba y se desabrochaba el bikini. Se lo sacó como joven universitaria loca de película gringa.

    Ahora creo que eran cervezas las que bebíamos al principio. De otra forma, no sabría cómo explicar lo bien que lo estaba pasando, aunque ella era así sobria. De verdad era la mejor mujer del mundo y estaba junto a mi.

    El Bikini estaba lejos, muy, muy lejos y me dice que tenía un desafío para mi. Nadar y hacer cosas de clasificación '+18', mientras nadábamos hacia el bikini. Yo solté la carcajada más grande de mi vida y ella me miró con un puchero juguetón y me decía que era en serio, que debíamos llegar hasta el bikini tirando y nadando. 

    La hazaña fue extrañamente realizada. Es difícil y vergonzoso de explicar.

- ¡Tenemos premio para el ganador! - Dijo antes de sumergirse y darme mi premio "under the deep blue see". Era magia en sus labios, en todos ellos. Repito, la mejor mujer del mundo. JUNTO A MI, aunque rápidamente se le acabó el aire y desesperada dice: - Ahora te mato. - Con cara de violadora en serie, con expresión cuántica. Esa cara que pone casi siempre. Cada día y cada que me ve.

- Ahora te mato. - Replicó para montarse sobre mi y terminar esta historia mientras nos dábamos el beso más apasionado, flotando en el mar.


martes, 5 de julio de 2016

Carta de despedida


Carta de despedida

         Creo que siempre estuve solo en el mundo. Creo que siempre hubo gente que me miró o que escuchó las estupideces que vociferé, negándolas, contrariándolas, tratando de alivianarlas, en otros casos e incluso algunos las escucharon con admiración. De hecho, esas son las personas que más detesto en este momento. La gente que admira al alguien más sin conocer el trasfondo de la vida de esa persona. Es como admirar a una persona que aprende a leer en condiciones absolutamente normales. Una salud mental estable, sin necesidades especiales, ni de lenguaje, ni de aprendizaje, ni nada parecido.
           La simple idea de que alguien me adule por parecer un intelectual o hasta por tener una linda sonrisa, me parece repudiable. Para empezar, porque eso en realidad nunca importó, ni nunca significó, a ciencia cierta, algo real. En este sentido, la realidad que más me hubiera parecido correcta con esas personas, es que se acercaran a mí y me preguntaran por la vida, para luego explicarme las suyas, contarme sus experiencia, debatir sobre sus ideologías, su cosmovisión o incluso lo que piensa de las hormigas.
            Las personas que me admiraban, nunca me entendieron realmente, eran los peores admiradores (yo aun trato de entender por qué Toriyama aceptó DBGT y luego hice DBSuper para “anularla”, prácticamente). Yo nunca busqué admiración, simplemente buscaba aprender y, ciertamente, antes de cumplir 3 años de edad, entendí que se aprende más del enemigo, que de los amigos, inclusive. Me encantaba discutir con las personas que me odiaban, porque lograban abrir nuevos arcos de raciocinio en mí, dando puntos de vista sobre todas las cosas, en especial, puntos de vista ajenos al mío, totalmente contrariados y exasperados por encontrar la verdad que humillara mis ideas. A pesar de eso, creo que si pudiera hacer algo por alguien en este momento, sería por esas personas: buscaría la forma de seguir discutiendo con ellos (creo que es lo mejor que puedo hacer por alguien que discute conmigo), pues gracias a esta misma gente, mi mente sigue en proceso de creación, en una evolución constante hacia la iluminación, iluminación que MUY PROBABLEMENTE NUNCA LLEGUE, pero que anhelo con toda mi alma, que anhelo con todo mi corazón, que anhelo tanto, incluso como la posibilidad de la existencia de un Dios piadoso y amable, que sea corazón de abuelita. Anhelo la iluminación de mi mente, tanto como un niño anhela a su madre a cada segundo que no la tiene y tanto como Sheer Khan anhela matar a Mowgli.

      Si bien hay personas que aportaron en este proceso mental y otras que en realidad sólo la estancaron alguna vez, hubieron unas más repudiables, las peores y, es por su existencia que hoy me despido. Existen personas que no hacen un aporte más que negativo al mundo, entregando nada más que un doble estándar a la sociedad ínfima de la que logran participar. Si bien soy inmune y hasta ignorante en su presencia, creo que no deberían existir. Hacen pelear a la gente y buscan sólo un tanto de destrucción, imbécil e inerte, sin un fin más allá que ese, un mal. Éste mal, no se compara con un mal bien desarrollado, queda en la enfermedad mitómana, y no da paso al ser sociópata que todos llevamos dentro. Repudio completamente a las personas cahuineras, chaqueteras*, malintencionadas.

       En este sentido, también hay personas que adoro por completo. Mis amigos. Ellos no entran en ninguna de estas categorías, pero por defecto, las admiro tanto como a las personas que me odian, pero las respeto por sobre todas las cosas, ya que comprenden la levedad de la vida, comprenden la complejidad de la vida, comprenden que todo es simple y complicado y, más importante, comprenden que SIN DRAMA, NO HAY VIDA. No ese drama que crean los cahuineros, sino esa cuota perfecta de drama intelectual, ese drama en que se mezclan las relaciones humanas con el ser un ser humano con defectos y virtudes inalcanzables. Se entiende ese drama que crea el sarcasmo y la ironía y se entiende ese drama que crea el comprender que somos incomprensibles todos por igual, pues mentalmente, somos todos de distintas razas, pero amigos al fin.
      Es a ellos, a mis amigos, a quienes más extrañaré de todas las personas que no son mi familia, familia para la que no tengo más palabras que un “LO SIENTO, DEBO HACERLO”. Es a todos ellos a quienes extrañaré ahora… justo ahora que… destruiré el mundo. Ahora que debo hacer estallar esta gran masa de vida y porquerías.

Adiós, mundo cruel. Muere, mundo cruel.


*Cahuinero/Chaquetero: Persona que realiza comentarios malintencionados que provocan disensiones entre personas.


lunes, 24 de marzo de 2014

Errores varios



Errores varios

   Errores pequeños, errores tontos, errores grandes y errores graves. Todos errores, al fin y al cabo. Errores varios.

   Soy un tonto al pensar que no cometía errores y, más aún, si se trataba de ti, el amor de mi vida. Soy un tonto si creí que no dañaría nada en tu corazón, por despecho o proteger el mío propio. Soy un tonto.

   Errores. Cometer errores es mi especialidad, al parecer. Los cometo estando feliz y estando triste. Los cometo estando perdido en mi mente, en los quehaceres, en la multitud y perdido en la cordura. Los cometo aun siendo huérfano de la desconcentración y hermano de los cálculos de la vida.

   Soy un tonto, sí. Pero tengo la ventaja más grande sobre el resto de los humanos, reconozco los errores, los analizo, les doy vuelta y los soluciono. Soy un tonto, sí, porque debería pensar antes de cometerlos.

viernes, 21 de febrero de 2014

Quiero una galleta de ti


Quiero una galleta de ti

     Quiero una galleta que haga dindón, que me haga tiritar con su sabor. Quiero una galleta que mezcle el sabor del chocolate negro y la sensualidad de las frutillas, la frescura de la menta de tus labios y el frío abrazo caluroso del chocolate blanco en tu cuerpo, la cáscara de limón alivianante y el endulzante para hacerlo un poco más saludable.

     Quiero una galleta que mezcle lo mejor de este mundo. Que sea grande e irresistible, una por la que hicieras de todo por conseguirla y por la que una, no fuera suficiente. Quiero una galleta rica en carbohidratos y que me de libertad de comerla cada mañana o cuando lo desee.

      Quiero una galleta con sabor a tus labios, con la forma de tus ojos y la textura de tus pechos. Quiero una galleta de ti, de tu sabor profundo y apasionado, quiero que seas la galleta más rica del supermercado.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Te lo prometo


Te lo prometo

      Prometo que te querré o que al menos lo intentaré. Te prometo que esto va a durar lo que tenga que durar y que no te mentiré. Te lo prometo.

       Te prometo que desde el primer beso, seré tan apasionado como siempre has querido que sean contigo y que de mi corazón te agarrarás con todo tu ser, desde tu alma hasta tus pies, pasando por tu corazón, tu estómago y tu entrepierna.

       Te prometo pasarla bien, salir a beber y salir a bailar, ir al cine de vez en cuando y a comer lasagna al restaurante de la esquina. Quizás podremos llamar por una pizza a la casa o ir al cerro a beber mientras miramos la ciudad. No lo sé, todo te lo prometo. Te prometo salir a caminar bajo la lluvia y bajo el sol, pero a la sombrita. Prometo que en el agua de un río, bajo la sombra y con cuarenta grados, disfrutaré de tu desnudez. También te prometo que te haré parte de mi plan de destruir el sol, sé que te gustará.

       Te prometo hacer una que otra petición media loca y cumplirte uno que otro favor más loco aún. Te prometo que disfrutaremos lo que haya que disfrutar para sufrir lo que haya que sufrir para vivir la felicidad que quiero que vivamos para el final de esta eternidad que pienso vivir junto a ti.

       Te prometo escribir más cuentos para ti y que de ellos disfrutarás como disfrutaste desde el primero y desde este mismo.

      Te prometo hacer el amor cada noche que pasemos juntos y cada vez que podamos y cada vez que queramos. Te prometo disfrutar junto a ti del amor y de nuestras manos y de los abrazos y nuestras bocas. Te prometo disfrutar de ti, tanto que de cansancio sufrirás pero no te aburrirás. 

     Te prometo que disfrutaremos y que nos haremos de todo en todo momento. Sus viva chile o lo que quieras, sus besos cuneteados o con corridas de mano. Hasta felaciones en el baño, en pleno rebentón y con diversión extra. Te prometo que nos haremos mierda el uno al otro, entre follar y hacer el amor.

      Te prometo cerrar esta promesa con un escupo bakán, socia de mis placeres y aventuras. Y prometo que te haré cobrar cada palabra de diversión, sexo y amor, mientras dure toda la eternidad de lo nuestro y te amaré con locura y pasión. Te lo prometo.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Nos volvemos locos



Nos volvemos locos

Sabes que te quiero
y que quiero estar contigo...
y que me tienes tonto,
pavo,
perdido,
alocado...
con sueños locos por tus veredas
y con la idea loca
de besarte cuando no te tengo.

Sabes que te quiero
y que seremos nuestros...
que estaremos juntos,
como uno,
perdidos,
alocados...
con sueños de algo más que sueños
y con la idea loca
de que es algo más que querernos.

Sabes que te quiero
y que quiero estar contigo...
Sé que me quieres,
y que piensas
en mi,
en nosotros...
porque sabes que te quiero
y que me tienes loco,
eso te encanta, te pone un poco loca.