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domingo, 16 de marzo de 2025

PeH

Me abrazó fuerte

La habitación olía a papas y carne a la olla. El ambiente estaba tibio y lleno de risas. La abuela yacía en la otra habitación. Se escuchaba su respiración entre las voces, sus manos frágiles pero cálidas se sentían en mi brazo.

—Voy a extrañar mucho a la abuelita, papá —susurró la enana mientras me abrazaba, con los ojos brillantes y carita de pena.

La abuela nos miraba, con esa ternura que siempre la envuelve, como un abrazo invisible.

—La abuela siempre estará con nosotros hija… en cada plato de lentejas, en cada historia que cuente la abuelita, en cada cosa linda que te pase.

Ella asintió, apretando los ojitos. Me abrazó fuerte.

Cuando la mañana llegó nos marchamos. que los adultos se despidan de ella. En el aire quedaba su risa e insolencias, flotando como una brisa cálida que nunca desaparece del todo.

lunes, 25 de julio de 2016

Flotando en el Mar


Flotando en el Mar

    No sé cómo llegué a ese lugar. Sólo desperté y la vi a mi lado: la mujer más bella de todas, con la sonrisa más alegre y tierna de todas. Estábamos en un pueblo desconocido, en una playa desconocida, con arenas blancas y aguas cristalinas, era un color esmeralda. Estábamos sentados frente al mar cuchicheando un mate, o unas cervezas, no lo recuerdo y, de cualquier forma, es irrelevante. Lo importante era que estaba junto a ella.

    En medio de las risas, recuerdo preguntarle dónde nos encontrábamos. Era un pueblo cerca de La Serena y Coquimbo. Me costó obtener esa información, pues ella jugaba conmigo y lo disfrutaba. Disfrutaba el tenerme perdido, disfrutaba tenerme fuera de mi y fuera del mundo. Recuerdo que le pedía especificaciones, quería saber el cómo llegamos a ese legar y ella, en lugar de contestarme sonríe alegremente, me da un beso y se lanza sobre mi, de una forma muy sensual.

- ¿Quieres saber cómo llegamos o a dónde vamos? - Interrogó suspicazmente con mirada coqueta. 

    Mi respuesta fue simple: silencio nervioso, lleno de respuestas a su pregunta. A ella no le importó ese silencio, era la respuesta perfecta para ella, pues la invitó a tomarme rápidamente con su picardía habitual y llevarme al mar. Sólo en ese trayecto, en menos de 20 pasos, me excitó hasta el alma, tan sólo de verla tan decidida. Esta mujer me volvía loco siempre, con cada sonrisa, con cada mirada, con cada paso y movimiento de sus caderas, con cada palabra amorosa y con cada pensamiento que pasaba por mi mente.

    Llegamos al agua y me sacó la polera sin dificultades y de forma sensual, mientras yo la miraba absoluta y obviamente baboso. Ella lo tenía claro, me tenía en sus garras, por lo que no dudó en enterrarlas en mi cuerpo con un gesto poco decoroso. Se sacó su camiseta y corrió desesperada. Sólo me reí y la contemplé. Andaba con un bikini negro que le quedaba hermoso, estaba hecho para su cuerpo, la silueta más bella que he visto en mi vida, correr tan graciosamente por el mar.

- Alcánzame si puedes. - Gritó agitada por el esfuerzo.

    Y corrí persiguiéndola. Corrí y corrí. Ella se dio media vuelta, me miró fijamente con una mirada traviesa, casi infantil, pero tan adulta que me dejó claras sus intenciones diciendo "Caíste en mi trampa". Diciendo lo que confirmaba mis sospechas y se montó sobre mi. SE MONTÓ SOBRE EL TODO DE MI. Se montó sobre mi y me dio el beso más apasionado que podría alguien imaginar. Estaba tan exaltado, tan... excitado ya a ese punto. Me besó, la besé, nos besamos. Empezó a juguetear sobre mi, flotando en el mar. Ya ni recuerdo en qué momento empezamos a flotar. Me desconcertaba todo, todo ella y todo su actuar. Jugueteaba, me besaba y se desabrochaba el bikini. Se lo sacó como joven universitaria loca de película gringa.

    Ahora creo que eran cervezas las que bebíamos al principio. De otra forma, no sabría cómo explicar lo bien que lo estaba pasando, aunque ella era así sobria. De verdad era la mejor mujer del mundo y estaba junto a mi.

    El Bikini estaba lejos, muy, muy lejos y me dice que tenía un desafío para mi. Nadar y hacer cosas de clasificación '+18', mientras nadábamos hacia el bikini. Yo solté la carcajada más grande de mi vida y ella me miró con un puchero juguetón y me decía que era en serio, que debíamos llegar hasta el bikini tirando y nadando. 

    La hazaña fue extrañamente realizada. Es difícil y vergonzoso de explicar.

- ¡Tenemos premio para el ganador! - Dijo antes de sumergirse y darme mi premio "under the deep blue see". Era magia en sus labios, en todos ellos. Repito, la mejor mujer del mundo. JUNTO A MI, aunque rápidamente se le acabó el aire y desesperada dice: - Ahora te mato. - Con cara de violadora en serie, con expresión cuántica. Esa cara que pone casi siempre. Cada día y cada que me ve.

- Ahora te mato. - Replicó para montarse sobre mi y terminar esta historia mientras nos dábamos el beso más apasionado, flotando en el mar.


jueves, 19 de marzo de 2015

La última tierra libre


La última tierra libre 

    Y cuando todos estaban encadenados, la última tierra libre, la única que siempre luchó sin importar la muerte, dijo: “UN, DOS, TRES. POR MI Y POR TODOS MIS COMPAÑEROS.”

lunes, 24 de junio de 2013

La bella cajera del bar


La bella cajera del bar

No sé cómo, pero me vi allí sentado, en una mesa para uno, sosteniendo una copa de whisky con una mano y con la otra un cigarrillo. Me vi allí y no sé cuándo, pero sólo sé que estaba coqueteándole a la bella cajera del bar. Ella cada tanto me sonreía haciéndome sentir matador y: ¡Dios! Cómo me subía el ánimo eso, luego de haber terminado hace un par de horas los trámites del divorcio con mi ahora ex esposa.
Ella, la bendita cajera, me hacía sentir que la tendría entre mis brazos esa misma noche y yo terminaba ya mi segunda copa de un whisky canadiense exquisito. Me disponía a pararme y preguntar a que hora terminaba todo esto para irnos de ese lugar cuando ella saca un arma desde debajo del mesón y apunta a un tipo que estaba a lo lejos mientras otros dos hombres se paraban y apuntaban, uno a ella y el otro al mismo hombre que ella apuntaba. El hombre, que estaba a lo lejos del bar y que era apuntado por dos personas diferentes se levantó lentamente y sacó dos armas también, apuntando a los dos tipos que se pararon antes que él. Yo estaba a allí, como un burdo espectador de una obra a la que no quería asistir, inmóvil y sin ideas.
La cajera salió de su lugar y por de bajo de su falda tomó otra pistola, con la que apuntó al tipo que la amenazaba a ella.
El tipo solitario me miró. Vi en sus ojos su cero temor a la muerte o quizás era resignación. Me guiñó un ojo. Miré a la cajera e hizo lo mismo y se acercó a mí, gritó: “púdranse bastardos”, y disparó. La bella cajera de ese bar apretó el par de gatillos sin titubear, rápida y tiernamente. Simultáneamente el hombre solitario entendía el plan, él sabía que debía morir y disparó al tipo que ella no disparó.

Tres hombres murieron esa tarde. Un hombre perdió el miedo. Una mujer se convirtió en  la única mujer a la que podría llegar a temerle en mi vida. Y dos personas tuvieron sexo descontrolado y sin preocupaciones esa misma noche.

lunes, 3 de junio de 2013

Un café y un cigarro



Un café y un cigarro

Tú, de negro y tu rostro blanco,
tus labios rojos, hipnotizándome.
Estabas ahí, simplemente mirándome
y de vez en cuando soltabas
una que otra palabra
mientras yo te hablaba
una que otra estupidez,
mientras buscaba qué conversar
nervioso y ausente...

Y en un momento,
sólo te paraste y me besaste.
En un momento
sólo tomaste una bolsa de hielo
y la rompiste contra el suelo,
con tu boca sobre la mía.
"Qué manera más hermosa
de terminar una conversación"
fue lo que pensé
en ese momento,
mas no sabía que era sólo el comienzo,
puesto que me dejaste sólo con el beso
entre mis labios
un poco pasible y un tanto excitado.

Me dejaste sólo ahí sentado,
mirándote mientras empezabas a hablar.
A decir una que otra cosa
mientras yo te asentía con mi cabeza
mientras decía algo estúpidamente chistoso.

Tomábamos café
y
nos fumábamos un cigarro.
¡Qué rico fue poder tomar un cigarro y fumar un café contigo!

viernes, 21 de diciembre de 2012

El último cigarrillo




El último cigarrillo

          Sentado bajo la lluvia y en una fría banca, congelándome mientras te espero, he sido el observador más certero de la conquista del cielo, pues esas nubes se apoderaron de él, lo llenaron de vida y oscuridad. Luego, esas mismas nubes lloraron de felicidad, y yo también. En mis audífonos sonaba “DESDE MI CIELO”, incitándome a llorar aun más, a encender un cigarrillo y fumarme hasta el último suspiro de mi alma.

          Ya te habías atrasado 2 horas. Yo fiel a ti y con 6 emboquillados humeantes en los pulmones, seguía esperándote. Me quedaba sólo el último cigarrillo y no sabía qué hacer. Decidí que debía escribirte una carta o que quizás debía inventarte una canción, pero me quedé con las ganas, porque mis lápices estaban en casa. Decidí fumar mi último cigarrillo y a penas lo encendí, te vi aparecer entre las hojas en el piso. Decidí fumar mi último cigarrillo y apareciste para gritar “APÁGALO, NO PUEDES FUMAR”.

lunes, 1 de octubre de 2012

Romeo, Romeo estás en mis sueños




Romeo, Romeo estás en mis sueños

       Sentir el frío al despertar. Sentirlo recorrer mis venas y congelando hasta el último poro de mi piel. Ver la oscuridad de la noche y un rayo de luz lanzado por la luna para impresionar, ampliando mi vista en el viento que manejaba las cortinas de la negra habitación. El tic-tac del reloj retumbando y coreando el cantar del gallo, el ladrar de los perros y los gritos de alguien perdido en el tiempo.
       Todo en aquella noche me hacía estremecer en escalofríos de miedo y sueños inocuos e inconclusos. Las cortinas se alborotaban tan fácilmente que me hacían sentir pánico, no quería levantarme a cerrar el ventanal, menos ahí con Romeo vigilando. No quería asustarlo más de lo que debía estar.
       El rayo de luz apuntaba a la calavera de mi repisa, que sonreía con solo notar mi terror. Los perros me querían avisar que se aproximaba algo que no olvidaría jamás. El reloj repetía, una y otra vez, que cada segundo que pasaba, era sinónimo de la cercanía de la muerte con mi casa. El gallo, por su parte, intentaba apresurar la salida del sol. Él quería que todo terminara pronto, no aguantaba más, pero la suerte no lo acompañó.
       Se largó la lluvia, se largó la  furia inmensa de la noche, ya no había rayo de luz, pero si truenos y ventiscas infernales. Los perros ya no ladraban, sino que aullaban perturbados por el miedo, el gallo ya se había escondido y sólo quedaba la muerte haciendo sombra de la nada.
       El miedo ya me ganaba, quería ir por la ventana, cerrarla y acabar con todo, pero algo me decía... una voz me susurraba que no lo hiciera, algo en mi interior repetía que mi destino era esperar a que todo terminara.

       Cerré mis ojos, apreté las sábanas, intenté no llorar y traté de no escuchar. Ya me tranquilizaba, pero se escuchó el grito más escalofriante que podía haber. Era Julieta. Decidí levantarme a ver qué pasaba, pero antes de destaparme, vi su sombra y sus ojos brillar, sus plumas resplandecer en azules y verdes brillantes y hermosos. Que escalofriante sensación, una mezcla de belleza y rencor. Vi su rostro enfurecido. Vi sus alas abrirse y volar hacia mí. Vi sus garras acercarse a mi cara. Vi sus garras dirigirse a mis ojos.

       Lo vi. Desperté llorando. Llorando Sangre. Romeo, Romeo estás en mis sueños.

jueves, 27 de septiembre de 2012

El Camino de la Luna y su canción




El Camino de la Luna y su canción.

        Incansablemente he buscado cuentos rotos o historias que me llenen en días como hoy,  en los que divago entre la demencia y las dunas de la desesperación. Un poco títere, un poco tuna, un poco libre como canción.
        Entre esos cuentos que encuentro, entre todas las historias de las que algunos se vanaglorian, suelo perder el alma por lesa piel. Me pierdo por descontrolado y cercano, destrozando huellas ciegas, perdiendo el camino, loco por el miedo, loco por la razón, loco por ella, la Luna y su piel.
        Cerca de la muerte aterrorizada, que tiñe rojos los recuerdos, entre bambús, pinos  y litres negros, todo se oscurece para entregarme a mi juez. La noche avasalladora que desnuda el este, su palidez y sus bestias del placer. Me nublo en la noche, complaciendo a mi tierra, penetrando a la memoria inalcanzable y llenando mi vida... de vida inestable, de demencia tal vez, abrazándome del frío de la noche y corriendo al lugar que no me permitirá volver, arrojándome al vacío... o envolviéndome en su regazo tal vez.
        La felicidad se abre ante mi alma, la locura alcanzada es inagotable, la fuente de sabiduría está ante mí, al lado mío y en mi camino, tal como siempre, tal como ayer. Ya decidido a no correr sin cesar, pues ya vivo bajo la luna y su regazo, que me acompaña con su canción para la lucha.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Arturo




Arturo

    Él era un escritor, un escritor de tintas rojas. Él era el más grande trovador de las batallas, y cantaba al son de su guitarra bien afilada. El era un borracho de la oscuridad, de la venganza y la verdad ajusticiada por la lealtad. Él era el hombre más sabio del reino, y como tal, lo protegió hasta el día de su muerte.

viernes, 24 de agosto de 2012

Hermanos en aprietos




(024 Serie Hermanos) Hermanos en aprietos

    Mamá, operé mal a hermano mayor, pues él tenía un problema en el riñón derecho. ¿Recuerdas? Bueno, ahora sólo tiene el riñón derecho.

sábado, 11 de agosto de 2012

La puerta




La puerta

    Pasaron años sin que nadie la abriera, sin que nadie la mirara tan siquiera. Pasaron miles de personas por frente, pasó de todo, hasta el vecino tropezó con ella ebrio pensando que era su puerta, y hasta el carnicero, en una noche de pasión no llegó a su casa y fornicó afirmado en ella.

    La grandiosa puerta, bella como siempre, guardiana de la Casa Sola, resistió cuando intentaron hacerla “ocupa”, diez minutos de forcejeo y carabineros justo a tiempo. La maldita puerta, orinada por mil perros, cientos de hombres, varios niños y alguna dama. La magnífica puerta que aquel día, se abrió de la nada, para golpear la nariz de un transeúnte, que al caer se salvo de una bala perdida en un tiroteo. 

    Pasaron años sin que nadie abriera esa puerta, hasta hoy, que compré la maldita casa de mis sueños, con todo perfecto y una bella puerta.

jueves, 9 de agosto de 2012

Los Hermanos y Ellas




(023 Serie Hermanos) Los Hermanos y Ellas

1er hermano.
- Dime, qué te gusta -Dijo la puta, con cara provocativa y una voz sensual, mientras se bajaba la blusa-.
- Los Zapallos.
- Quiero decir, qué te gusta, en el sexo.
- Los Zapallos.

2do hermano
- ¿Qué extraño, mi hermana por lo general comienza a gritar antes del minuto?
- ¿Qué extraño, mi hermano por lo general sale de la habitación antes del minuto?
Y sonó un balazo en la habitación colindante...

lunes, 23 de julio de 2012

Hermanos Músicos





(021 Serie Hermanos) Hermanos Músicos

- Oh, jovencitos, tienen las uñas igual que su papá de largas -dijo con cara de baboso, el hombre que conocieron aquella tarde, en aquel bar, luego de tocar aquella canción-.
- ¿Papá también tocaba guitarra, señor?
- No, la verdad es que era un travesti.

martes, 3 de abril de 2012

Príncipes Hermanos

 


(020 Serie Hermanos) Príncipes Hermanos

- ¿Para qué la gloria, si me conformo con tener la victoria?
- ¿No es eso es la gloria?
- No lo es, la gloria es la felicidad que te otorga la victoria. Si al vencer, la felicidad no está de mi lado, nunca tendré gloria.
- Entonces en ese caso, nunca hubo victoria.

domingo, 4 de marzo de 2012

Hermanos lejos de Dios




(018 Serie Hermanos) Hermanos lejos de Dios

    Cuando su imperio ya terminó, por su actuar inconsciente en siglos de persecución, donde buscaron el perdón por el error de sus mentes perversas que escuchando los gritos desde una nación que sufrió tiñeron con sangre a su alrededor, evidenciando la falta de salvación, el sufrimiento generado y la negra maldición.

jueves, 1 de marzo de 2012

¿Hermanos de África?



(017 Serie Hermanos) ¿Hermanos de África?

     No comprendemos lo que pasa. ¿Cómo construir palacios y estadios en la tierra del sol, si los niños mueren y sufren más, olvidados y hambrientos con moscas que predicen la enfermedad, con llantos ahogados, con ojos llenos de desesperación y madres sin fe y sin ilusión?

sábado, 25 de febrero de 2012

Hermanos de día, noche y madrugada



(016 Serie Hermanos) Hermanos de día, noche y madrugada

Con la sed de la mañana y la brusquedad del amanecer, enroscados en las sábanas, en las piernas de esas muchachas y en su mecer, contemplan de reojo la cama de en frente, sin saber qué hacer para no perecer ante el rival de toda la vida, que desde su nacer lo ha querido ver perder.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Hermanos del viento



(015 Serie Hermanos) Hermanos del viento

Y nacieron aquel día, en medio del Edén, junto a Adán que los miraba con cruel desdén.
Vivieron ocultos y en yerma soledad, hasta el día de su muerte, en que nacieron de nuevo para cumplir su cometido, su misión ACOMPAÑAR AL HOMBRE EN SU VISIÓN. Hasta hoy y por siempre lo harán, vagan por la tierra sin descanso, preguntándose cuál fue el pecado que cometieron para recibir ese trato. Para recibir esa recompensa de volar a diario, de ser ellos en la nada, alimentando al mundo y sus contratos, sus mantos y sus pasos.

martes, 7 de febrero de 2012

Hermanos en el Laberinto



(014 Serie Hermanos) Hermanos en el Laberinto

- “Giraos y miradme”
- ¡No te des vuelta y camina!
- Está bien, pero la sangre de este chivo me está cayendo al pantalón.
- Tonto, te estás haciendo. Sólo camina y apura el paso.
- Hermano, mira esos ojos rojos en la cabeza del chivo, están brillando, nos miran. Se está enderezando.

martes, 31 de enero de 2012

Hermanos Gigolós



(013 Serie Hermanos) Hermanos Gigolós

- ¡¿Así que practicas la prostitución!
- No, claro que no. ¿Y tú
- Tampoco, hace mucho que hice eso, ahora la ejerzo.