Leyentes de este lugar

domingo, 16 de marzo de 2025

PeH

Me abrazó fuerte

La habitación olía a papas y carne a la olla. El ambiente estaba tibio y lleno de risas. La abuela yacía en la otra habitación. Se escuchaba su respiración entre las voces, sus manos frágiles pero cálidas se sentían en mi brazo.

—Voy a extrañar mucho a la abuelita, papá —susurró la enana mientras me abrazaba, con los ojos brillantes y carita de pena.

La abuela nos miraba, con esa ternura que siempre la envuelve, como un abrazo invisible.

—La abuela siempre estará con nosotros hija… en cada plato de lentejas, en cada historia que cuente la abuelita, en cada linda que te pase.

Ella asintió, apretando los ojitos. Me abrazó fuerte.

Cuando la mañana llegó nos marchamos. que los adultos se despidan de ella. En el aire quedaba su risa e insolencias, flotando como una brisa cálida que nunca desaparece del todo.

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